Habían pasado 4 días desde que llegaran a la selva, habían ido de aventura entre la maleza, habían descendido unos rápidos y habían probado todo tipo de comidas deliciosas.
Los 4 estaban listos por la mañana para una nueva aventura, pero primero debían ir al mercado a por más repelente para insectos, allí los mosquitos eran del tamaño de un gato y todo el día estaban al acecho.
Se dirigieron a la plaza del pueblo, estaban en un puesto comprando cuando Dante salió corriendo, se estaba acercando a una mujer y a una niña, mientras ladraba.
Dante- Gruaufffff gruaufffffffffff!!!!!
Ari vio, como la niña se acercaba al pequeño perro sonriendo y le hablaba muy despacito. Aquel perro amaba a los niños!
Entonces Ari se fijó mejor, no podía ser!
Ari- KIMYYYYY!!! - Gritó!
La mujer la miró y crispó el rostro...
Kimy- ¿Que demonios haces aquí?
Ari- Me preguntas eso a mí? debería preguntártelo yo a ti! me robaste a mi hija! Desgraciada!
Nathan se estaba acercando a Ari para ver que era lo que estaba pasando...
Y entonces la vio...
Nathan- ¿Que hostias...?
Kimy y Ari estaban enfrentadas en la plaza, con cara de ir a matarse, Nathan no daba crédito...
Ari- ME ROBASTE A MI HIJA PEDAZO DE ZORRA!!! DEBERÍA MATARTE!!!
Kimy alzó un brazo frente a su pecho a modo de protección.
Kimy- Ari, por favor, déjame explicártelo...
Ari- ¿QUE DEMONIOS QUIERES EXPLICAR? TE LA LLEVASTE!!!! A MI PEQUEÑA!!!
Kimy- Lo sé, te juro que no se por que lo hice! pero cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo ya estaba haciéndolo, por favor Ari, perdoname, yo... yo...
Ari no entendía que estaba pasando, ni viendo, ni escuchando, se había quedado tan sorprendida, que no pensaba con claridad. Veía a su hermana siendo la cara de la desesperación, no le parecía que mintiese a simple vista parecía muy cambiada y además reconocía lo que había hecho.
Pero la sangre en las venas volvió a hervir.
Ari- Me dan igual tus excusas Kim, esta vez no te saldrás con la tuya, no me interesa tú asquerosa vida!
Kimy- No tenía nada Ari!!! mi marido me abandonó! y yo no puedo tener hijos! ¿Sabes lo que es eso? estaba devastada, no pensé lo que hacía y no quería hacerte daño pero no me dio tiempo a pensarlo simplemente lo hice, ENTIENDELO!
Ari- ENTIENDE TÚ QUE ME DA IGUAL!!!
Kimy- Ari...
Ari- DEVUELVEME A MI HIJA!!! ME LA VOY A LLEVAR CONMIGO, COMO SI TE TENGO QUE ENTERRAR PARA HACERLO!
Ari estaba tan enfadada que a Kimy le daba miedo, incluso a Nathan le daba miedo...
Kimy- Ari, por favor, no...
Ari se relajó un poco, habló despacio con la esperanza de que su hermana entendiese lo siguiente que le iba a decir...
Ari- Me la voy a quedar y te vas a largar o te juro que te arrastraré de esa trenza hasta que solo me quede trenza en la mano... Kim... no habrá más advertencias.
Kimy agachó la cabeza, miró a su hermana desconsolada, entendía perfectamente lo que Ari le estaba diciendo, sabía que tenía todas las de perder, no podía impedir que su hermana se llevase a la niña.
Kimy- Está bien Ari... de nuevo me dejas sin nada...
Ari- QUE TE LARGUES!!!!!!
Ari perdía los nervios de nuevo. No soportaba verla.
Kimy salió corriendo de la plaza dejando allí a la niña, no hizo ni el amago de llevársela...
Ari, se dio la vuelta y vio a la pequeña con una gran sonrisa. Se acercó a ella y la cogió en cuello.
Ari- Hola ratoncita! te pareces mucho a tu hermana ¿Lo sabías?
La niña se dejó coger pero se notaba que estaba incómoda, no conocía a aquella gente, pero era una niña muy cariñosa y agradable.
Ari la dejó y la abrazó de nuevo.
Ari- Mi niña te hemos echado mucho de menos.
Después fue Nathan el que la abrazó, la abrazó tan fuerte que a Ari le dio miedo que la fuese a partir por la mitad.
AL soltarla la niña mira a su alrededor y mirando a Ari fijamente preguntó.
Ayalga- ¿Mamá?
Ari no supo que decir en un principio pero después se le ocurrió.
Ari- Tú mamá vendrá enseguida, cariño, ha ido a buscar una cosa, ¿Te quedas con nosotros mientras tanto?
La niña asintió
Entonces Xana apareció corriendo.
Xana- ¿Es mi hermanita?
Nathan- Si cariño...
Sin pensárselo dos veces Xana la estrechó entre sus brazos. A Ari la embargó la emoción viendo como sus dos hijas se reunían de nuevo. Era sin duda la escena más preciosa que Nathan y Ari habían presenciado jamás.
Nathan- ¿Que tal si nos vamos a casa?
Ayalga miraba a Xana con picardía.
Ayalga- Jugá!!! jugá!!!!
Xana se reía
Xana- Jugaremos en casa ¿Vale?
Ari agarró a Ayalga y los 5 miembros Hevia se pusieron en camino a la villa mientras Ari le comentaba a Nathan.
Ari- Llama a la agencia de viajes, que nos cambien los billetes, mañana mismo nos vamos.































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