Los muebles no tardaron en llegar, en tan solo 3 días Klaus se las había apañado para que me llegasen en tiempo record y yo estaba encantada...me había mandado un conjunto de fiesta completo, no faltaba detalle, desde la barra del bar, hasta rosas decorativas del color de la sangre viva, todo era espectacular.
Aún no le había dicho nada a Caleb y ya iba siendo hora de hacerlo, pero antes, escribiría a Klaus, mi viejo amigo se había actualizado y había empezado a utilizar email, ¿Quien dice que los viejos no sabemos utilizar la tecnología? jajajaja
Una vez le envié el email de agradecimiento junto con una foto, mía sonriente en medio del salón, me di un paseo por el huerto para ver como iba mi cosecha, si, de nuevo tuve que plantar, ya que Caleb olió los ajos y los tiró pensando que algún niño desgraciado los había dejado a modo de broma para apestar la casa.
Genial, de nuevo mi cosecha estaba lista, regué un poco las plantas para que estuvieran bien frescas y el ajo apestase lo menos posible
y las recogí.
Estaba lista... el siguiente paso, era...escribir las invitaciones!
Aunque la invitación de Vlad llevaba un añadido
Una vez hube terminado, me senté un rato junto al altar para las cenizas de mis padres, a regodearme de que mi plan estaba a punto de culminar y al fin nos deshariamos de ese gusano, cuando de pronto...
-¿Sienna?
Caleb gritaba mi nombre desde el salón...y aún no se lo había dicho, estaba segura de que iba a entrar en cólera. Me dirigí hacia el salón, tranquilamente.
-¿Sienna, me explicas por que demonios tenemos un salón imperial debajo de la casa?
-Si, claro que te lo explico, pero debes escuchar hasta que termine, antes d ecomenzar a hablar, ¿Está bien?
-Princesa...¿Que demonios tramas?
-Voy a dar una fiesta...
Caleb hizo además de abrir la boca, pero Sienna se la cerró con la mirada.
-Hasta que termine, Caleb, hasta que termine shhh - Caleb la miró con cara de incertidumbre pero no intentó volver a hablar -Bien, he decidido dar una fiesta, al fin he dado con la cura para la maldición y he ideado este plan para hacersela tomar a Vlad. - Caleb seguía a la espera de que ella terminase - Voy a decirle que me comprometeré con él, si con eso consigo que os deje en paz - Caleb, frunció el ceño y cuando empezó a separar los labios...- Shhhhh, quieto, aún no he terminado. No pienso comprometerme con nadie Caleb, solo voy a hacerselo creer, después brindaremos para celebrarlo y sellar el trato, entonces yo beberé, champagne y el se tomará la cura sin saberlo.
Esperó unos segundos y entonces Caleb habló por fin.
-¿Pero tú te has vuelto loca?, ¿Y si no funciona la cura? ¿Entonces que harás? ¿Casarte con el?
-Funcionará...estoy segura, estaba bien escondida, es imposible que no funcione. Confía en mí.
-Está bien Sienna, confiaré en tí, pero como no funcione...bueno lo arreglaremos, encontraremos la manera de deshacernos de el de otro modo. Anda ven aquí, dejame ser tu pareja mientras aún lo sea...
-Caleb!
-Jejejeje...
Envié las invitaciones ese mismo día, la fiesta sería en dos días y esperaba que todo el mundo acudiese para ver la caída de aquel mal nacido.
El día de la fiesta llegó por fin, se había acabado la espera. Comencé a ponerme nerviosa o impaciente, o ambas, no estaba segura, solo quería que todo pasase de una vez, por que no sabía si sería capaz de mantener la compostura.
Y así fue, cuando empezaron a llegar los guardaespaldas de Vlad, mi cuerpo reaccionó automáticamente...siseos y bufidos salían despedidos de mi boca sin que yo apenas pudiese contenerlos,
debía ir al salón, hablando y estando con más gente sería difícil perder tanto la concentración.
Entré muy ofuscada en el salón de fiesta, por suerte la mayoría de invitados hablaban con Caleb y no se percataron de mi presencia ni de mi estado.
Poco a poco me fui tranquilizando aunque la soberbia que sentía en ese momento me impedía bajar el mentón
debeía ensayar para cuando Vlad llegase, si me veía de ese modo, sospecharía.
Y dicho y hecho, fue pensar en él, y apareció instantaneámente por la puerta, que asco me daba, su sola presencia me provocaba arcadas...
-Sienna controlate- Pensé -Haz el favor de poner una cara amable...
-Vaya señorita Tabarelli, está usted hermosa esta noche ¿Y como se ha dado el fortuito caso de que hayan aparecido aquí todos estos muebles? por que la última vez que estuve en su cripta nada de esto estaba presente.
-Bueno, conde Vlad, como usted sabrá mis padres, eran los reyes, a los que se rendía respeto y pleitesía. -Dije con un tono de burla -Así que soy inmensamente rica, además de que en mi haber constan una cantidad ingente de lujosas posesiones, como estas que usted puede ver aquí. Estas en particular han viajado desde mi palacio de Siena para acomodar a mis invitados en una noche, tan, tan especial...
Bien, el anzuelo estaba tendido, solo faltaba que el salmón picase...
-Una noche ¿Especial? y a que se debe esa ¿Ocasión tan especial?
-Nada importante, solo había pensado comprometerme con un conde, ya sabe, conveniencias y acuerdos de estado.
-Claro, claro...por supuesto Priiinnnncessssa....y digame, si no es demasiada indiscrección, ¿Que términos son los que tiene que acordar?, quizá le pueda ayudar con tales asuntos.
-Bueno son terminos muy sencillos, todos viviremos en paz, el susodciho conde abandonará Forgotten Hollow, acompañandome al castillo de Sienna que es a donde pertenezco y a donde pertenece la familia real, al completo, y dejará vivir en paz a los habitantes de este hermosos pueblo... sin excepción.
Vlad se lo pensó, incluso llegué a pensar que no aceptaría el trato, llevaba demasiado tiempo sembrando el caos, la discordia y el miedo en Forgotten, quizá, ni la promesa de incontables riquezas y un sitio privilegiado en la jerarquía vampírica le harían abandonar lo que en algún momento pudo llamar hogar.
-Y bien, conde Vlad, ¿Conoce usted a algún conde interesado en mi incomparable oferta?
-Pues sí, de echo conozco a un conde en esta misma, habitación que estaría más que encantado de aceptar su oferta, pero ese conde va a poner su propia condición.
-¿Que? ¿Una condición? ¿Y de que estamos hablando exactamente?
-La hermana del conde partirá hacia Sienna con los nuevos reyes y será nombrada infanta...
-¿Infanta? pero... -Vlad comenzó a torcer el rostro -Está bien, la herederá al trono, concederá tal honor a la hermana del conde.
-Así me gusta, princesssssa, Obediente...
Por las tumbas de todos los cementerios, cuando ya pensaba que Vlad no conseguiría asquearme más, me sorprende con semejante comentario. Su hermana infanta, ¡Ja! no debe saber que su hermana es una cortesana en venecia, ni siquiera hace falta pagarle para meterse debajo del cancan de uno de sus pomposos y ostentosos vestidos.
De pronto Vlad comenzó a hablar en voz alta.
-Queridos amigos, tengo una gran noticia para todos nuestros congéneres, la heredera del trono, la princesssa Sienna, ha decidido tomar pareja por fin, y ha escogido a este humilde vampiro para tal honor!
Los presentes comenzaron a soltar exclamaciones de asombro, algunos se acercaban a felicitarle, otros me miraban estupefactos, como si acabasen de ver un fantasma.
Kora fue una de las que se acercó a felicitar a Vlad...
-Felicidades Conde, debe ser un gran honor ser tan justamente elegido para asumir el reinado.
Casi me estaba entrando la risa, con la actuación de Kora cuando vi por detrás a Caleb, si hubiera sido posible que un cuerpo hiciese tal cosa, juraría que echaba chispas, el ya sabía lo que iba a pasar, aunque supongo que ninguno esperaba que Vlad se emocionase y lo hiciese público allí mismo. Lo vi salir del salón como una exalación, le estaba costando reprimirse, yo lo sabía, a mi también me estaba costando, pero debíamos seguir con el plan.
-AAAAAAAAAAAAAAAGRRRRRRRRRRRRRRRR!!!
Todo el salón quedó en silencio, el rugido era de Caleb, supongo que el echo de que Vlad lo hubiese hecho público había acabado de colmar su vaso.
Vlad se acercó a mi.
-Vaya, vaya, vaya, parece que el jóven Vatore se ha tomado francamente mal la noticia de nuestro compromiso, pobre indeseable, ¿De verdad pensaba que sería él, el elegido? jajaja
Estaba deseosa de librarme del conde de una vez por todas, mi paciencia también estaba llegando a su límite, solo con su presencia y ahora insultaba a Caleb...decidí cambiar de tema.
-Bueno, entonces el trato está cerrado, sellemoslo tomando una copa, conde.
-Muy bien princesssssa..., oh, un instante, al fin hace entrada la nueva infanta de la corte...
Allí estaba, Margot Straud, la odiosa cotilla y bocazas que me había delatado...
-Hola Margot, aspiras alto para no ser más que una fulana ¿Verdad?
-¿Perdona? ¿Una fulana? no fui yo la que no salí de la cama del conde del lugar durante unas cuantas semanas...JAJAJAJAJA
-Eres un despojo Margot, ¿Sabías que tu hermano me tenía encerrada y no te pronunciaste al respecto?, te recuerdo que mi padre tuvo tu vida en sus manos y decidió salvarte y darte otra oportunidad. Recuerdalo Margot, ahora estarás a mi merced, si vuelves a estar en dicha tesitura, tu cabeza rodará.
-No me das ningún miedo, Sienna, no eres más que una niñata estúpida, que cree que va a jugar a la cenicienta, mi hermano gobernará y tu serás su perra fiel y sumisa, eso si yo no acabo contigo antes.
Así que esos eran los planes...Vlad se casaría conmigo y luego me anularía para gobernar a sus anchas, y esta ramera podría hacer y deshacer a su antojo, que sorpresa se van a llevar cuando les toque la hora.
-Bueno, ¿Bueno que está pasando aquí?, las dos mujeres de mi vida discutiendo como gatas en celo, por favor señoritas, guarden sus afiladas garras, estamos en público, no sería conveniente que el populacho se llevase una falsa impresión de desestructura familiar, en la familia real ¿Verdad, princessssa?
-Claro, querido. Preparare un poco de champagne para brindar y celebrar el reciente compromiso.
-Aprendes rápido cenicienta, te vendrá muy bien cuan...
-Margot, ya basta! sientate y deja que nuestra anfitriona nos deleite con sus dotes cocteleras.
-Está bien, veamos que sabes hacer...
-Claro Margot, tres especiales de Sienna, para la nueva familia real.
-Bueno, esto está listo, ahora brindemos por la unión.
-Y que por muchos años dure...
-Años no, querida hermana, siglos, durará siglos.
Brindaron con las copas en alto y después bebieron, Margot y Vlad tomaron sus copas de un solo trago, eso era incluso mejor de lo que yo había esperado.
Pasaron pocos minutos antes de que Vlad se levantase y comenzase a dar tumbos,
Margot tampoco debía encontrarse muy bien e hizo uso de su velocidad para salir de allí como alma que perseguía el diablo, para su mala suerte no llegaría muy lejos.
Caleb entró entonces en el salón e invito a nuestros invitados a abandonar la fiesta, estos tardaron escasos segundos en desalojar el lugar, entonces solo quedamos, Caleb, Vlad y yo.
-Que demonios llevaba eso que me has dado, ramera!
-Llevaba lo que te mereces, La cura del vampírismo! disfruta de tu inmortalidad sucia rata, apenas te quedan unos minutos de disfrutarla.
-¿QUE? ¡IMPOSIBLE!
-Jajajajajaja, ¿Imposible? , Jajajajaja dentro de unos minutos, serás un enclenque y asqueroso humano, Vlad, y entonces te haremos lo mismo que tu le has hecho a tanto durante siglos, te humillaremos y olvidaremos en una asquerosa celda.
-NO, NO, eso no puede ser! la cura no existe!
-Jajajajajaja, jajajajajajaja, jajajajajaja, espera y verás.
Vlad intentó irse, pero no paraba de dar bandazos, como si estuviese mareado, así que no podía alejarse, en su cara comenzaron a salir unas ronchas de color rosaceo...
-No, no, no, no, no puede ser cierto...que demonios me has hecho, niñata detestable, te mataré!
Mi paciencia llegó a su límite...
-¿Matarme? y...¿Como piensas hacerlo exactamente?
Pero Vlad ya no contestó, la cura había cumplido su función Vlad ya no era nada más que un simple y desgraciado humano. Había llegado mi turno...
-¿Sabes Vlad? tengo hambre....
Mi forma oscura tomo posesión de mí, hipnotizó a Vlad y acto seguido sin pensarselo un segundo le hincó los colmillos.
Cuando paró de beber, yo quería seguir, quería matarlo y acabar con el de una vez por todas, no quería volver a verlo jamás...
-Aprenderás a vivir viendole sufrir como el nos hizo...
La voz procedía de mi misma, era mi otro lado, el oscuro, se comunicaba, ni siquiera sabía que tuviesemos esa capacidad...
-Divirtamonos un rato, lado sensato...hagamosle perrerías.
y así lo hicimos, le lanzamos todos los hechizos que conocíamos,
nos lo estabamos pasando en grande, cuando Caleb se acercó por detrás.
-Hora de retirarme, es reconfortante saber que ahora podemos comunicarnos lado sensato...seremos más eficaces a partir de ahora.
La forma oscura desapareció dejandome a mi de nuevo a merced de los tiernos y maravillosos ojos de Caleb.
-Lo has conseguido princesa, has conseguido lo que te proponías, eres fantástica.
-jamás lo habría logrado sin tí, Caleb. Tu no solo eres mi mentor, eres mi fuerza y durante mi tiempo encerrada fuiste mi razón para vivir, mi salvavidas.
-Tu también has sido un salvavidas para mí, Sienna. Que tal si ahora nos tomamos un par de minutos para bailar ¿Que te parece?,¿organizamos nuestro primer baile y no podemos siquiera bailar un rato?
-Claro que podemos Caleb, ahora tenemos todo el tiempo del mundo!
Nos abrazamos y bailamos como nunca lo habíamos hecho
La canción terminó y entonces Caleb se apartó...
-Sienna, princesa...no tenemos todo el tiempo del mundo, ahora debes cumplir con tus responsabilidades, Debes volver a Siena y retomar el reinado donde lo dejó tu padre...
Yo me quede sorprendida y depués me entristecí, ¿Se estaba despidiendo?, no sabía que decir...
y entonces...
-Yo quiero acompañarte allí donde vayas, princesa, pero quiero hacerlo reconociendote como mía....
Que estaba diciendo no podía ni mirarle, creí que me estaba dejando y...miré hacia él...
Estaba delante de mí arrodillado con un anillo en la mano y sonriendo.
-Pero que demonios, ¡Caleb!
-Casate conmigo Sienna, ya se que no soy un rey, ni un principe, ni siquiera soy un humilde conde, No te puedo ofrecer tierras, ni riquezas, pero te ofrezco mi humilde corazón, jamás nadie te querrá como yo lo hago.
-¿Que me dices?
Yo aún estaba anonadada, esta noche estaba teniendo demasiadas emociones...tenía la sensación de que en cualquier momento el pecho me reventaría.
-¿Que, QUe te digo? No necesito tierras, ni joyas, ni lujos, ni dinero para nada, te necesito a tí Caleb, solo a tí! Claro que sí, claro que me casaré contigo!!!
Caleb se levantó tan rápido como pudo tras ponerme el anillo en el dedo con sus temblorosas manos.
El beso selló la promesa que nos acababamos de hacer mutuamente, este sí era un pacto que quería cerrar y por el que hubiera matado si hubiese hecho falta.
-Acabas de convertirme en el ser más feliz que puede haber, no solo en este mundo, en cualquier mundo.
Ahora debíamos darle las buenas nuevas a Lilith y Kora y preparar el viaje a Siena, estaba deseando ver a Klaus y poner al fin a todos los clanes en orden, bajo un mismo mandato.
Una nueva era estaba dando comienzo y no podía esperar tener a mi lado a un mejor compañero.























































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